Cada oportunidad se gestiona de una forma distinta.

No necesitas un CRM con cien campos. Necesitas que el mismo camino sirva para el siguiente cliente.

La información de un cliente está repartida entre el correo de quien lo atiende, una carpeta compartida y una hoja de cobros. Cuando esa persona no está, reconstruir el estado del trato cuesta media mañana.

Qué cambia en tu semana

Cada oportunidad sigue su propio camino
Un proceso repetible desde el primer contacto
La información depende de quién atendió al cliente
Una ficha que puede consultar cualquiera del equipo
El cobro se revisa cuando alguien pregunta
Saldos y vencimientos siempre calculados

Lo que deja de estar repartido

  • Cartera de clientes
  • Documentos comerciales por oportunidad
  • Aprobaciones y firmas
  • Cobros, saldos y vencimientos
Panel de pagos de Pagatu con el resumen financiero, el formulario para registrar un pago parcial y los totales de cobrado, por cobrar y vencido
Entra una consulta por la web. Se registra el cliente, se le manda la propuesta con la estructura de siempre y se firma por enlace. El adelanto queda anotado y, cuando el cliente pregunta cómo pagar el resto, se le reenvía el enlace de cobro.

Empieza por donde más te aprieta.

No hace falta montar el proceso entero el primer día. Un documento bien enviado ya cambia la conversación.

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