La parte comercial se hace en los huecos entre proyectos.
La propuesta, la firma y el cobro dependen de la misma persona. Pagatu los reúne en un flujo que ya conoces.
Cierras un proyecto por WhatsApp, mandas el presupuesto desde el correo, guardas el contrato en una carpeta y anotas el adelanto en una hoja. Funciona hasta que tienes cinco clientes a la vez y ya no recuerdas quién te debe qué.
Qué cambia en tu semana
- El presupuesto se escribe desde cero cada vez
- Partes del anterior y cambias lo que cambia
- La aprobación es un «dale» en un chat
- Una firma con fecha sobre el documento que vio
- Los cobros viven en una hoja que actualizas a ratos
- El saldo se calcula solo con cada pago que anotas
Lo que deja de estar repartido
- Datos y documentos de cada cliente
- Propuestas, contratos y sus versiones
- Adelantos, parciales y saldos
- Tus métodos de cobro en un enlace

Una diseñadora recibe un encargo el lunes. Reutiliza la propuesta de un proyecto parecido, la envía por enlace y el miércoles tiene la firma. Registra el adelanto del 40 % y, al entregar, ve que le queda pendiente el resto sin abrir ninguna hoja de cálculo.
Empieza por donde más te aprieta.
No hace falta montar el proceso entero el primer día. Un documento bien enviado ya cambia la conversación.
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